Los ojos en el agua

llamazares‘Distintas formas de mirar el agua’. • Julio Llamazares. Editorial Alfaguara. 2015.

Acabo de terminar de leer en un par de asaltos la última novela de Julio Llamazares y me queda la impresión de que ha regresado a los orígenes: al embalse bajo el cual quedó anegado su pueblo, a las historias de despoblación forzosa, al relato de lo que le aconteció a los abuelos. Se ha sumergido en las profundidades para bucear hasta dar con las raíces.

Cuando el escritor anunció que escribiría un libro inspirado en la marcha de su familia de Vegamián –cuando se construyó el pantano de Porma en los años sesenta– se nos abrió una expectativa enorme. Llamazares lleva tiempo dejando unos libros interesantes (especialmente ‘Las lágrimas de San Lorenzo’), pero algunos echamos de menos al escritor juvenil que remató ‘Luna de lobos’ y la obra maestra ‘La lluvia amarilla’. Le habíamos leído en reportajes sobre aquellos acontecimientos, le habíamos oído conferenciar también sobre ellos, pero en la novela esperábamos descubrir al Llamazares más íntimo, tal vez algo así como la confesión definitiva.

Por eso sorprende de inicio que su expresión más personal sobre el suceso, crucial en la historia de un pueblo y de una familia, la haya plasmado con una mirada coral, de ahí el título: el libro lo compone el compendio de monólogos de los diferentes familiares –desde la esposa y los hijos hasta los nietos y otros más alejados– que acuden al embalse, en cuyo fondo descansa un pueblo sepultado por el agua, para derramar las cenizas del patriarca familiar, que jamás regresó en vida, tras su exilio forzoso, aunque también comprendemos que, de alguna manera, jamás se marchó del todo.

Esta elección narrativa hace que el libro sea un continuo divagar en torno a un par de aspectos verdaderamente fundamentales que se cuentan y se recuentan con diferentes visiones, pero no diferentes voces, porque no hay cambio de registro entre unos y otros: es el lenguaje del pensamiento para todos ellos el que lee el lector, ya sea cuando habla la viuda anciana o la novia italiana de uno de los nietos. Importan, por tanto, las visiones, los matices en la forma en que uno u otro juzga los mismos hechos, no tanto lo que ocurre, que es más bien escaso y queda expuesto desde el inicio.

Ofrece este formato cierta sensación de insistencia e inmovilismo en los primeros capítulos, aunque acaba por encandilar al lector cuando éste se rinde, desiste de buscar novedades en las páginas y se entrega al deleite del lirismo y la nostalgia y a dejarse sorprender más bien por el tono de las voces y por los conflictos que asoman sin invadir violentamente el relato.

Busca el escritor una absoluta sencillez en la expresión de los sentimientos que desnuda su literatura hasta extremos en que a veces casi la desnaturaliza, despoblada de brillos y adornos. El mensaje es directo porque resalta la crudeza de lo que dice. La poesía anida más bien en la cadencia de la prosa, y no tanto en el ornamento. Incluso la estructura del libro está pensada como una cierta canción, más bien una letanía, que acaba por culminar en la más peculiar de las historias, en la más simple –pero tal vez la más auténtica– de estas distintas formas de mirar el agua. Un agua que funciona, en realidad y para todos los casos, como un espejo del alma.

Anuncios

Acerca de RM1980

Rubén Madrid, periodista nacido en Madrid (1980), ejerce desde finales de los noventa. Tras sus estudios en la Complutense ha desarrollado diversas labores de redactor en medios de comunicación de Madrid, Murcia, Asturias y Guadalajara, donde reside. Hasta mayo de 2012, año en que recibió los premios Libertad de Expresión y de Medio Ambiente Industrial de la Asociación de la Prensa de Guadalajara, fue jefe de la sección de Provincia en El Día de Guadalajara. En los últimos años viene colaborando en diversos medios de comunicación como periodista freelance y ha recibido el Premio de Periodismo de Medio Rural de la APG y la Diputación por un reportaje en Cultura EnGuada, de la que es fundador y colaborador habitual. Cuentista, rayista, dibujante de mapas, papá-clown y marinero en tierra son otras de sus ocupaciones confesables. Actualmente estudia Sociología en la UNED. Ha recibido los premios Libertad de Expresión (2011 y 2015), Medio Ambiente Industrial (2011) y Medio Rural (2014) de la Asociación de la Prensa de Guadalajara. En Twitter, @Rb_Madrid.
Esta entrada fue publicada en Filosofría y letras (Libros + Cine) y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s