Más reflexiones sobre el futuro de la prensa

Acabo de leer la reflexión a modo de recapitulación que hace Raúl Conde en su blog ‘La garlopa’ en Henares al día, con el título ‘Siete claves sobre el futuro de la prensa’. Muy interesante, como lo es siempre esta columna. Viene todo esto a cuento de la mesa redonda entre Guillermo Rodríguez (Huffington Post en España) y Nacho Cardero (El Confidencial), moderada por el propio Conde.

A falta de comentario al final del artículo para responder, utilizo este blog particular para únicamente añadir, o más bien profundizar, en algunas de las claves que me parecen las más determinantes y situarlas, si cabe, en el contexto de la prensa local, que bien merece un debate exclusivo por parte de la Asociación de la Prensa de Guadalajara: la naturaleza del periodismo en papel de ayer nunca fue la misma para El País, El Mundo y ABC que para Nueva Alcarria, Guadalajara Dos Mil y El Día y seguramente tampoco el futuro de la prensa en internet vaya a ser idéntico en las fórmulas que exploran El Confidencial, Eldiario.es o los digitales de los generalistas que en el caso de las webs (de nuevo) de Nueva Alcarria o los muchos proyectos surgidos en los últimos tiempos en Guadalajara.

Considero que la principal de las apuestas a largo plazo para el periodismo escrito pasa por el pago para lograr dos objetivos: que nuestros trabajos sean de calidad (pasar por caja presionaría en favor de unos mejores contenidos: nadie pagaría por piezas sin un mínimo de elaboración) y cierta autonomía, si no puede ser la ideal independencia, respecto del control a través de la financiación por publicidad, uno de los lastres, especialmente de la prensa local. Pero esto sólo se logra haciendo que el periodismo sea indispensable para el lector. Y eso queda lejos de la práctica actual en unos medios muy precarios y con una imagen pública de la profesión por los suelos. Hay que contrarrestar con mucho esfuerzo ahora el prestigio que hemos perdido en los años de bonanza. Sólo así podremos volver a ser imprescindibles y exigir a quien consuma nuestra información que elija entre rascarse el bolsillo o conformarse con la información muy básica del todo gratis.

Creo que el pago de las informaciones también nos centraría en lo verdaderamente importante: dedicar más esfuerzos a satisfacer al consumidor directo, en vez de coleccionar visitas para luego vender publicidad a terceros. Hay una auténtica obsesión por amontonar pinchazos a nuestras webs, lo que a menudo resta otros esfuerzos para hacer verdadero periodismo: se está sobrevalorando el trabajo de animador de contenidos por encima de la figura del reportero, se tiende en exceso a la exposición de titulares muy sensacionalistas y muchos portales informativos (no todos) se convierten en cajones de sastre donde cabe todo tipo de fórmulas de entretenimiento, sobre todo vídeo o galerías de fotografías más artísticas que periodísticas, que aproximan más a estas plataformas digitales al concepto de la televisión que al de la prensa convencional a la que, sin embargo, están condenando.

Creo, además, que a menudo se plantea el futuro de la prensa en términos de una disyuntiva absoluta entre papel o digital. Considero (y aquí tal vez prime más la visión como lector que como periodista) que internet es un formato nuevo que sustituirá parte de la función que hacía el papel, pero no toda, como la televisión sustituyó parte de lo que hacía la radio, pero no cada una de sus funciones. Hay contenidos que piden a gritos  papel: las fotografías de Salgao, los reportajes de Kapuscinski (por poner dos ejemplos inapelables) no se adaptan de igual modo al sistema de consumo en internet. Las entrevistas son otro claro ejemplo, por más que haya ejemplos dignos como JotDown. Por lo contrario, hoy resulta absurda la práctica habitual hasta hace poco de llevar a un señor a un quiosco para leer las declaraciones de la rueda de prensa de ayer que están disponibles gratis y en términos muy similares a golpe de clic. Es muy obvio.

Por último, un apunte sobre el contexto: vemos a menudo compañeros que cuando asumen el papel de portavoces o responsables de prensa de instituciones, asociaciones u organismos hacen de menos la labor de quien sigue en la trinchera o compiten por la exclusividad de los contenidos con quienes trabajan todavía en el ámbito ‘libre’. En los últimos tiempos he visto ayuntamientos que se arrogaban el derecho a dar una información antes que los periodistas y colegas que, desde canales de información institucional, intentan suplir el trabajo periodístico. A esto se  suman las apuestas de los ayuntamientos de las principales ciudades de la provincia, Guadalajara o Azuqueca, por unos medios ‘semipúblicos’, jamás independientes, que compiten (en difusión y en publicidad) con el periodismo hecho desde fuera.

No pude asistir al debate, pero tuve una ‘informadora’ y por lo visto se habló también de la especialización del producto, algo que casi resulta de cajón: en primer lugar, para distinguir un medio en el ‘maremagnum’ de digitales en los que acaba por cundir la impresión de que “todos son iguales”. Por otro lado, para, a falta de bocas para preguntar y manos para escribir, acotar al menos la parcela de realidad a la que se presta atención y hacerlo sin pasar de puntillas; digamos que por aceptar aquello de que “el que mucho abarca poco aprieta”.

Da para mucho más el debate, qué duda cabe, y estaría bien que hubiésemos buscado un canal para prolongar en frío estos debates de la APG en algún foro. Gracias, al menos, a la asociación y al artículo de Raúl Conde por estimular que pensemos en nuestras cosas.

Anuncios

Acerca de RM1980

Rubén Madrid, periodista nacido en Madrid (1980), ejerce desde finales de los noventa. Tras sus estudios en la Complutense ha desarrollado labores de redactor en medios de Madrid, Murcia, Asturias y Guadalajara. Hasta mayo de 2012, año en que recibió los premios Libertad de Expresión y de Medio Ambiente Industrial de la Asociación de la Prensa de Guadalajara, fue jefe de la sección de Provincia en El Día de Guadalajara. En los últimos años ha colaborado en diversos medios como periodista freelance, ha recibido el Premio de Periodismo de Medio Rural de la APG y la Diputación por un reportaje en Cultura EnGuada, de la que fue fundador y colaborador habitual. Su verdadera vocación era ser dibujante de mapas. Actualmente está acabando los estudios de Sociología en la UNED. Ha recibido los premios Libertad de Expresión (2011 y 2015), Medio Ambiente Industrial (2011) y Medio Rural (2014) de la Asociación de la Prensa de Guadalajara. En Twitter, @Rb_Madrid.
Esta entrada fue publicada en ¡Cómo está el gremio! y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s