¡Sigue siendo la economía, estúpìdo!

Más lecciones de economía, o lecciones de vida:

Un ciudadano acude cada día puntual a su puesto de trabajo. De pronto, su empresa empieza a pagarle tarde; luego mal; al final, nunca. Cuando la empresa decide por fin echar el cierre, le adeuda cinco nóminas: es decir, le ha arruinado. Aunque la cuenta corriente está a punto de entrar en números rojos, está obligado a pagarse un abogado para reclamar el dinero que le deben por el trabajo que ya ha hecho. En el mejor de los casos, en ocho o diez meses, el Fogasa (que somos todos los españoles) le pagará las cinco nóminas y la indemnización por el despido. Su empresa se ha declarado insolvente, pero su empresario, en cambio, sigue haciendo negocios con otras sociedades, incluso en el mismo sector, pero cambiando el nombre a la firma. Su patrimonio está intacto.

El Fogasa pagó a lo largo del año pasado 1.500,9 millones de euros por casos así, lo que suma casi 4.500 millones de euros desde el año en que comenzaron los problemas, 2007. Teóricamente el fondo adelanta al trabajador el dinero que la empresa no puede pagarle por el momento. Ese momento se suele prolongar en un ‘para siempre’. Los españoles, pues, hemos dedicado una cantidad nada desdeñable a paliar los efectos de unos despidos llevados a cabo por una clase empresarial cuya responsabilidad se diluye sin que sus desmanes (arruinar al trabajador y después al Estado) ocupe ningún debate en los consejos de gobierno de cada viernes.

El ciudadano del ejemplo podría haber estado de patitas en la calle si no hubiese justificado ausentarse de sus deberes como trabajador y hubiese incumplido, por tanto, las obligaciones estipuladas en su contrato. Imaginemos incluso que este trabajador le dice a su empresa que atraviesa gravísimos problemas familiares y que no podrá ir a trabajar en los próximos cinco meses, pero que le sigan pagando porque más adelante recuperará las horas. Seguramente la dirección de la empresa no dudaría en prescindir al momento de sus servicios. Y con cierta razón, al menos en términos de rentabilidad económica.

Ninguna ley obliga al empresario, en cambio, a que cierre antes de que la situación sea insostenible, antes de que se apilen las nóminas sin pagar y no quede un céntimo para finiquitar a sus cumplidos currantes. La situación dispara comportamientos socialmente irresponsables: cunde así el mal ejemplo sin que la patronal censure estas actuaciones del mal empresario, frente a las del empresario honesto, al que se le queda cara de idiota pero tal vez aprende la lección para la próxima vez: concurso de acreedores y que pague el Fogasa.

Estas cosas pasan y cuestan muy caras al sistema, mucho más que las tarjetas sanitarias para los extranjeros sin papeles o que pagar los viajes de lujo al hospital para la quimioterapia o la diálisis. Pero luego hay que desayunarse un día sí y otro también oyendo eso de que el gasto social es insostenible, que no hay caja para actualizar las pensiones o que se hace necesario despedir maestros, recortar becas y subir las matrículas en la universidad.

Todo esto no se entiende, pero insistamos: ¡es la economía, estúpido!

PD – No son de extrañar iniciativas ciudadanas como la que ha fijado como objetivo del Movimiento 15-M llevar entre rejas a Rodrigo Rato, con el original nombre de la campaña de ’15MpaRato’. Luego dirán que los indignados no concretan propuestas.

Anuncios

Acerca de RM1980

Rubén Madrid, periodista nacido en Madrid (1980), ejerce desde finales de los noventa. Tras sus estudios en la Complutense ha desarrollado labores de redactor en medios de Madrid, Murcia, Asturias y Guadalajara. Hasta mayo de 2012, fue jefe de la sección de Provincia en El Día de Guadalajara. En los últimos años ha colaborado en diversos medios como periodista freelance, ha recibido el Premio de Periodismo de Medio Rural de la APG y la Diputación por un reportaje en Cultura EnGuada, de la que fue fundador y colaborador habitual. Su verdadera vocación era ser dibujante de mapas. Actualmente está acabando los estudios de Sociología en la UNED. Ha recibido los premios Libertad de Expresión (2011 y 2015), Medio Ambiente Industrial (2011) y Medio Rural (2014) de la Asociación de la Prensa de Guadalajara. Ha desarrollado también labores de comunicación para festivales culturales de Guadalajara y en la Consejería de Cultura de CLM. En Twitter, @Rb_Madrid.
Esta entrada fue publicada en ¡Cómo está el gremio!. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s