Gernika (V): El perdón, la reconciliación y la paz

Cuadro de Luis Iriondo, un superviviente, en el que recrea el reencuentro con su madre tras el bombardeo.

¿Se puede perdonar un horror como el que padeció Gernika hace 75 años? Los supervivientes consideran que es posible. O incluso necesario, como me ha dicho estos días Luis Iriondo: “Hay que perdonar, porque sin perdón no hay paz”, defiende. “Pasa entre judíos y palestinos, que como no hay perdón, la violencia nunca acaba”. Pero el perdón exige reflexión, tiempo y ponerse a la altura del otro para comprender que “visto de frente, ningún hombre es tan malo”. Son los ideales llevados al extremo los que hacen que “gente amable como tú y como yo” sea capaz de los peores horrores. “Yo entonces, si hubiese visto un alemán me habría tirado al cuello”. Ahora ya no.

Otros sobrevivientes, como Pedro Baliño, que falleció a comienzos de este año, consideran que no es fácil. “Perdonar, vamos a perdonar a medias. Olvidar, jamás en la vida. Son cosas que quedan grabadas en la memoria. El día en que me muera, si Dios me lleva el cielo o el demonio al infierno, las seguiré teniendo grabadas y no se me olvidarán”, ironizaba: “Fueron tres horas y media de constante bombardeo”.

Las palabras de los supervivientes adquieren mayor alcance en un escenario vasco que busca un proceso propio de paz abierto por el alto el fuego indefinido y verificable de ETA. Gernika, que emergió de sus cenizas, intenta aplicarse ahora la lección del bombardeo.

Alemania admitió la culpabilidad de la Legión Condor y pidió perdón a las víctimas sesenta años después. Ayer, 75 años después, alemanes y vascos volvieron a fundirse en un abrazo.

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Acerca de RM1980

Rubén Madrid, periodista nacido en Madrid (1980), ejerce desde finales de los noventa. Tras sus estudios en la Complutense ha desarrollado labores de redactor en medios de Madrid, Murcia, Asturias y Guadalajara. Hasta mayo de 2012, fue jefe de la sección de Provincia en El Día de Guadalajara. En los últimos años ha colaborado en diversos medios como periodista freelance, ha recibido el Premio de Periodismo de Medio Rural de la APG y la Diputación por un reportaje en Cultura EnGuada, de la que fue fundador y colaborador habitual. Su verdadera vocación era ser dibujante de mapas. Actualmente está acabando los estudios de Sociología en la UNED. Ha recibido los premios Libertad de Expresión (2011 y 2015), Medio Ambiente Industrial (2011) y Medio Rural (2014) de la Asociación de la Prensa de Guadalajara. Ha desarrollado también labores de comunicación para festivales culturales de Guadalajara y en la Consejería de Cultura de CLM. En Twitter, @Rb_Madrid.
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